7.7.09

Habitación nº 13..."Humanidad"


Aaah la humanidad...


Que bonito suena, ¿verdad?


Esta posiblemente sea mi habitación preferida. Es algo curiosa. No tiene paredes. No tiene suelo. No tiene color. No tiene ni cortinas, ni mucho menos decoración. Nadie sabría distinguirla y deducir que es una habitación. Sin embargo, se le concede su espacio, su burbuja para iluminar una pequeña sala sin paredes...ni suelo...ni nada.


La humanidad...la humanidad es la cualidad...más propia del ser humano.


Parece obvio, ¿verdad?


Parece imposible, que el ser humano


sea el único


que no sea capaz de asimilar esto.


Los humanos somos los primeros en negar nuestra humanidad. Siempre a nuestra manera de autodescribirnos, somos dioses, o demonios.


Somos criaturas que cumplen más allá de las reglas, más allá del perdón, más allá de todo.


Esos "aparentes" "demonios" o "dioses" se ocultan tras caretas, de plástico, por supuesto.

La utilizan una, y otra y otra vez para ocultar su humanidad.


Por que la humanidad no es bonita...¿no es así?


Fallar, no acertar, saber que vas a perder...no ganar siempre...pecar.


No nos gusta reconocerlo. Y nos ocultamos tras caretas, de demonios o de dioses.


Tratamos de lograr hazañas, de hacer lo imposible. De siempre, siempre ir a más. "YO, el ególatra, YO, el mayor"


Claro, que tampoco el mundo está tan podrido ¿no?


Hay humanos que simplemente se esconden tras la careta de demonio, siendo en realidad, o pareciendo un "dios"


No somos demonios...ni muchos menos,dioses. Somos humanos. Solo humanos.




No podemos realizar lo imposible...no podemos...arrastrar las reglas a nuestros pies.

Porque solo conseguiremos golpearnos con nuestra propia mente.


"Si te acercas demasiado al sol, solo conseguirás quemarte".


Esta habitación no tiene forma...no tiene paredes...porque la persona que la habita es la que lo pone todo. Tiende a ser "imperfecta", puesto que nunca encontrará a un inquilino perfecto...


Somos cada uno de nosotros, quienes nos refugiamos en esa habitación, en esa "humanidad" que todos poseemos...Allí todos los cajones se siembran de mentiras, de pecados, de verdaes ocultadas...Allí las paredes parecen insonorizadas al mundo. Insonorizadas a las caretas, insonorizas a las personas, insonorizadas a las almas de "demonio" o de "dios" que no quiere poseer.


Nunca haremos algo demasiado malvado, para convertirnos en demonios...y nunca llegaremos a alcanzar lo imposible para llegar a proclamarnos "dioses"...


Somos humanos, y nos deberíamos de alegrar de ello. De alegrarnos de nuestra humanidad...de nuestra patosidad, de nuestra incertumbre, de nuestros pecados, de, simplemente nuestra manera de existir...


Con cuidado cerramos la puerta de la humanidad, con cuidado...está dormida.


Y silenciosamente, vuelve a ser otra habitación más, meramente humana.